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Expertos contestan sus preguntas

Jesús López Lerma, Asesor Laboral,
Jefe de la Sección de Trabajo e Inmigración
en el Consulado General de España en Hannover
La tarjeta de impuestos – Lohnsteuerkarte –
13-11-09
En los meses de septiembre y octubre de cada año la oficina de empadronamiento envía las tarjetas de impuestos que cada trabajador(a) debe entregar en su empresa, ya que de los datos que consten en la tarjeta dependerá el importe de la retención tributaria. En la citada tarjeta constan el nombre, los apellidos, la dirección, fecha de nacimiento, número de identificación fiscal, religión, número de hijos menores de 18 años y, lo más importante: la clase impositiva. Las retenciones fiscales se llevarán a cabo por la empresa según la clase impositiva.
En el ordenamiento fiscal alemán existen seis clases impositivas distintas.
La clase impositiva (Steuerklasse) UNO corresponde a los solteros/as, separados/as, divorciados/as y viudos/as.
La clase impositiva DOS, a las personas de la clase UNO que tengan en su domicilio algún hijo a cargo.
La clase impositiva TRES corresponde al cónyuge con unos ingresos íntegros que superen en más del doble los ingresos del otro cónyuge, o en los casos en los que uno de los cónyuges no trabaje.
La clase impositiva CUATRO corresponde a ambos cónyuges que dispongan de unos ingresos íntegros parecidos. Las retenciones para la clase cuatro son las mismas que para la clase UNO.
La clase impositiva CINCO corresponde al cónyuge, cuyos ingresos íntegros supongan menos de la mitad de los ingresos del cónyuge, y éste último tenga la clase impositiva TRES.
De las cinco clases impositivas expuestas la más beneficiosa es la TRES y la más perjudicial la CINCO.
Los cónyuges deben examinar, cuando ambos dispongan de ingresos por realizar una actividad por cuenta ajena, qué combinación de clases impositivas les interesa más: la TRES – CINCO o la CUATRO - CUATRO. Existen tablas que ya tienen calculada la combinación más favorable.
Tenemos, finalmente, la clase impositiva SEIS, que se les asigna a quienes, además de la ocupación principal, trabajan en una segunda o tercera ocupación. Para cada puesto complementario de trabajo hay que presentar una tarjeta impositiva con la clase SEIS. Si se trata de un mini-empleo por el que el empleador tributa un global del 2% no es necesario presentar la tarjeta con la clase impositiva SEIS.
Para hacernos una idea de la diferencia de las distintas clases impositivas:
Con la clase impositiva UNO se comienza a tributar a partir de unos ingresos íntegros de 899,99€ al mes.
Con la clase DOS a partir de los 1.031,99€
Con la clase TRES a partir de los 1.703,99€
Con la clase CUATRO igual que con la UNO.
Con la clase CINCO a partir de los 79,99€
Con la clase SEIS a partir de los 2,99€
Por ejemplo, por unos ingresos mensuales íntegros de 2.500,--€:
La clase UNO tributa 396,16€ al mes
La clase DOS tributa 363,41€ al mes
La clase TRES tributa 136,50€ al mes
La clase CUATRO tributa 396,16€ al mes
La clase CINCO tributa 759,33€ al mes
La clase SEIS tributa 791,50€ al mes
Los cambios para la combinación TRES-CINCO o CUATRO-CUATRO se solicitan en la propia oficina de empadronamiento.
Además de estos tipos impositivos, existen dos retenciones: una el llamado suplemento de solidaridad, que supone el 5,5% del impuesto general retenido, y la otra retención es la aportación para la Iglesia, siempre que se pertenezca a una de ellas. El importe de este impuesto es comúnmente el 9% del impuesto general.
El número de hijos no influye en el importe de la retención por el impuesto sobre el salario. Sí influye, sin embargo, en el importe del complemento de solidaridad y en el impuesto para la Iglesia. Por esta razón, es importante solicitar ante Hacienda la anotación de los hijos mayores de 18 años y menores de 25, que estén estudiando o estén cursando formación profesional y se perciba por ellos prestación familiar (Kindergeld).